//Enloqueció Lanús para que gane Racing

Enloqueció Lanús para que gane Racing

Por la penúltima fecha de este impresentable torneo llamado Copa de la Liga, la «Academia» llegaba a la Fortaleza (la casa de Lanús), para asegurarse un lugar entre los cuatros primeros de la zona y así quizás poder maquillar un poco el horrible año futbolístico en donde llega sin títulos locales, sin Copa Libertadores, y hasta sin técnico, con un plantel atado con alambres.

Sin mostrar mucho más que mostrar en presentaciones anteriores, el equipo de la dupla Grazzini-Videla se mostraba un poquito mejor gracias al buen andar del pibe Baltazar Rodríguez ante el tibiecito «Granate» del «Ruso» Zielinski, que solo daba muestras de vida cuando la tocaba Pedro «Pepo» de la Vega y nada más.

Partido muy hablado pero, por sobre todas las cosas, mal jugado como la mayoría de los encuentros de esta inmirable Copa, el gol para cualquiera de los dos equipos llegaría con algún zapatazo desde afuera y así fue como, a los 25 minutos, el gran Baltazar Rodríguez Gallego le rompió el arco al «Cordobés» Lucas Acosta que «voló, voló…» como cantaba el legendario cuartetero Rodrigo pero no llegó, para que la «Acadé» se ponga en ventaja, casi sin darse cuenta.

Lanús o «El Deportivo Pepo» que para el caso era lo mismo, fue a buscar el empate pero De la Vega no podía solo y lo pudo empatar con un cabezazo de Cristian Lema, que dio en el travesaño del guardameta «Chileno» Gabriel Arias, que volaba solo para la foto.

Cuando se iba el primer tiempo, apareció el artero codazo de José María Canale en el rostro de Roger Martínez que el árbitro Néstor Rappalini, mediante chequeo de monitor «VAR», penalizó con tarjeta roja para el defensor uruguayo, más tiro penal para la «Academia».

Cuando Gonzalo Piovi se aprestaba a fusilar al arquero del «Grana», el irresponsable defensor del «Conjunto Local» Lema, le aplicó otro descalificador codazo al «Colombiano» Roger y Rapallini lo expulsó correctamente mediante chequeo de monitor «VAR», otra vez.

Los primeros 45 minutos con mucho descuento, se cerraron con el bombazo de Piovi para el 2 a 0 «Racinguista», en un final tan caliente como insólito por la total falta de profesionalismo de los centrales «Granates».

El segundo tiempo estuvo demás, ya que Racing, con superioridad de jugadores, se dedicó solo a tener la pelota y Lanús a despedir en cancha a su ídolo, el goleador José Sand.

Racing ganó bien el partido, gracias a esos minutos de locura que tuvo Lanús, donde el encuentro se asemejó más a una Liga amateur que a una Primera división, cosas de nuestro querido y tan desprolijo fútbol argentino.

Foto de portada: Gentileza AG Deportes.

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